La sabiduría del camaleón

Por Ma Elena Osuna
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Hoy en día la palabra “globalización” se ha vuelto parte de nuestro vocabulario, y conjuntamente con esta palabra, que anteriormente era prácticamente una desconocida le sigue “transformación”.

Seguramente usted se estará preguntando: ¿Y qué tiene que ver el camaleón, la globalización y la transformación?

Según los expertos, el estado de ánimo de una multitud, de un grupo de personas, de una empresa o de un individuo, a menudo se puede leer en los colores de los elementos de la imagen que utiliza, en especial el vestuario.

Es común, por ejemplo, que en oficinas de empresas, suelan predominar colores convencionales como gris, azul marino, beige, castaños medios, claros, y el blanco, sugiriendo con esto una actitud general de seriedad, autoridad, credibilidad, neutralidad y status. Todo esto de alguna manera, salvo excepciones, se asocia con efectividad.

Este grupo de personas, al reunirse en una comida campestre, se convierte en una mezcla de relajados azules, algunos rojos, marrones y toques de amarillo o verde. Por la noche en un bar sus colores se entremezclan cambiando a negro, brillos plata, oro, naranjas, rojos intensos, etcétera.

La tendencia de los congresos políticos o mítines también puede ser analizada por medio de los colores de la audiencia. Los más conservadores se presentarán en colores suaves o tonalidades primarias, especialmente azul marino, y alguna tonalidad marrón suave.

Por otra parte, en una manifestación se podrá apreciar como un arco iris por la diversificación de intereses dentro de la misma, predominando siempre el azul deslavado (“jeans”).

El individuo o empresa que hace caso omiso de los códigos del lenguaje de la imagen comunicándose inconscientemente, llamará poderosamente la atención, y será prácticamente separado del resto del grupo para ser analizado individualmente.

Esto puede ser una arma de dos filos: cuando un individuo es analizado corre el riesgo de no ser aceptado o, por el contrario, ser admirado o respetado por el valor de ser original y atreverse a serlo.

Lo segundo seria lo ideal ¿no?

Desafortunadamente no es lo real. En la mayoría de los casos, y esto se debe al temor, a los seres humanos no nos agradan mucho los cambios, y si alguien se atreve a desafiar, en ocasiones pude pagar muy caro el precio al hacerlo.

A eso se debe en gran parte el éxito de la moda: el nivel de aceptación que nos brinda es reconfortante y cómodo.

Al igual que el camaleón cambia su piel por supervivencia, el ser humano cuenta también con la capacidad de cambiar su piel (imagen) para adaptarse a su entorno. De hecho, para funcionar con éxito debería hacerlo así.

Según los expertos en conductas humanas el término adaptar proviene del latín: adaptare, de ad, a y aptare, acomodar, ajustar. Cuando se refiere a la personalidad: “avenirse a circunstancias, a condiciones, etcétera”.

Una personalidad madura tendría una vivencia y comportamiento bajo una manifestación de adaptación creativa, en donde debe poseer un adecuado diálogo entre la identidad de sí mismo (a) y una estructura que estimulase el desarrollo y crecimiento, ajustándose en todo momento a una diversidad de circunstancias.

No se trata de una adaptación conformista, terreno propicio para la mediocridad o el vacío, sino que tiene que ver con la autoestima. La manera en que un individuo procesa internamente la información para adaptarse al medio externo, implica aprendizajes que nos permiten crecer cada día.

Una personalidad inmadura es todo aquello que tiene deficiencia en la integración, expresada fundamentalmente con impulsos, centrada sobre sí misma y sin apertura con el exterior, buscando seguridad en todo momento por temor al cambio, inhibiendo la perspectiva de apertura, expresando total rechazo a todo aquello que no sea su propia expresión personal.

La empresa o individuo que no se adapta o transforma, integrándose a los diversos elementos de comunicación, incluyendo las gamas de colores establecidos, enviará información no verbal, dando de inmediato la impresión de desorganización e informalidad.

Piense por unos segundos si usted desea hacer negocios y observa una empresa en donde todo el personal viste de diversos colores dentro de sus preferencias personales. ¿Qué mensaje recibe? Y aunque el personal vista de uniforme (esto es muy común) si cada persona muestra sus accesorios personales (aretes de moda, broches de pedrería, adornos en el cabello, peinados de moda, o maquillaje o peinado... (en fin, créame que la lista es interminable) ¿qué identidad se percibiría de esa empresa? ¿Ya la visualizó?

¿No está su empresa entre una de ellas? Se dice que cuando un camaleón no cambia sus colores para sobrevivir es porque está enfermo o algo le sucede. De igual forma con los seres humanos que no se adaptan a su entorno para comunicarse eficientemente: es posible que algo no esté funcionando adecuadamente.

Otro de los aspectos importantes a tomar en cuenta es lo siguiente:
La búsqueda de una identidad, de un estilo personal, de una imagen depurada que comunique armonía, no significa que los gustos personales se proyecten en ámbitos profesionales. Se debe buscar un equilibrio, equidad que permita conjuntar ambos aspectos siempre, pero teniendo presente que las empresas no son las que se deben adaptar a las ideas o gustos de los empleados, sino todo lo contrario.

En todo caso, el colaborador tiene la libertad elegir otra empresa o institución que no esté interesada en tomar en cuenta estos aspectos.

Ahora, que si usted es de las personas que se resiste en seguir los lineamientos más adecuados para su imagen dentro del ámbito profesional... no tiene de qué preocuparse: desgraciadamente aún existen muchas empresas a las que no les interesa este aspecto, tal vez alguna oficina burocrática, o incluso alguna institución bancaria (actualmente en muchas de ellas la imagen no es la más adecuada).

Encuentre la libertad total de expresión de su personalidad e imagen.
La sabiduría del Camaleón debería enseñarnos algo a los seres humanos.


MaElena Osuna es Diseñadora de Modas y Mercadotecnia, radicada en Guadalajara, Jalisco, México. Esta experta ofrece Consultoría de Imagen Integral por medio de Conferencias, Seminarios y Talleres a Universidades y Empresas, así como asesoría personalizada.
Puede visitar su web site: www.model-site.com.mx/asesordemoda/index.htm o
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Este artículo es propiedad intelectual de Ma Elena Osuna.

Olman Martínez

Director de la Universidad de las Ventas.

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